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Buddha Shakyamuni

Buddha Shakyamuni

(Sánscrito Śākyamuni; tibetano སངས་རྒྱས་ཤཱཀྱ་ཐུབ་པ་ sangye shakyathubpa)

El príncipe indio Gautama Siddhartha alcanzó la iluminación (convirtiéndose en un buddha) en el siglo VI a.C. y enseñó el camino espiritual que siguen millones de personas en todo el mundo, hoy conocido como budismo.

 

El nacimiento del Buddha

En el año 563 o 566 a.C. nació un príncipe de una familia noble del clan Shakya, en un parque muy bello llamado Arboleda de Lumbini, que se encontraba en las estribaciones del Himalaya (en el sur del Nepal actual). Este hermoso parque no estaba lejos de la capital del reino Shakya, Kapilavastu. El padre del príncipe, el rey Shuddhodana, llamó Siddhartha a su hijo. Era miembro de la Kshatriya, o casta guerrera real, y el linaje de su clan, los Gautamas, era antiguo y puro. Su madre era Mahamaya o Mayadevi, hija de un poderoso noble Shakya, Suprabuddha. Antes de la concepción de Siddhartha, la reina Mahamaya soñó que un elefante blanco, extraordinario y de gran belleza, entraba en su cuerpo. Poco después del nacimiento, los adivinos predijeron que el joven príncipe se convertiría en un Chakravartin, un monarca universal, o en un “despierto”, un buddha. Así, desde el mismo momento de su nacimiento, mostró signos de perfección.

La vida de príncipe

Siete días después del nacimiento, la reina Mahamaya murió; su hermana, la tía de Siddhartha, Mahaprajapati Gautami, que también estaba casada con el rey Suddhodana, crió y educó a Siddhartha como a su propio hijo, con gran cuidado y amor, en las ricas circunstancias de una familia noble.

Su padre, naturalmente, quería que su hijo fuera su sucesor y le proporcionó la mejor educación posible y ocupaciones placenteras. Trató de evitar que Siddhartha entrara en contacto con cualquier camino religioso o espiritual, con la intención de orientarlo a convertirse en el próximo rey de los Shakyas.

Como joven príncipe, Siddhartha recibió una educación completa y dominó las artes y las ciencias de su época, incluyendo también el arte de la guerra y otros entrenamientos. Tenía un intelecto agudo y la fuerza y el poder de un físico excelente. Cuando el joven príncipe alcanzó la edad de dieciséis años, se casó con Yashodhara y se dedicó a los placeres del mundo. Siguió disfrutando de las comodidades de los palacios, los jardines y las variadas riquezas del estilo de vida real.

La renuncia a su reino

Hacia el final de sus veintes, el príncipe Siddhartha se encontró con los “cuatro signos” durante sus excursiones fuera de palacio. Le causaron una impresión muy fuerte. Estos signos eran: un anciano, un enfermo, un cadáver y un monje o un yogui. A través de ellos se dio cuenta de que la vanidad de la juventud, así como la salud, e incluso la vida, pueden terminar en cualquier momento; además, comprendió que la única forma de salir de este mundo sufriente del samsara era encontrando y siguiendo el camino espiritual correcto.

A los veintinueve años, tras el nacimiento de su hijo Rahula, Siddhartha abandonó el palacio y el reino y emprendió un camino de ascetismo. Se convirtió en un yogui errante y sin hogar, buscando la verdad por el bien de todos los seres sintientes. Comenzó a practicar, principalmente bajo la guía de Arada Kalama y Rudraka Ramaputra, dos maestros ascetas.

La iluminación del Buddha

Cuando Siddhartha se dio cuenta de que no alcanzaba su objetivo, la liberación, abandonó el modo de vida ascético y se dedicó a la meditación, decidiendo buscar la iluminación por su cuenta. Después de seis años de penurias y de practicar cerca del río Nairanjana, comenzó a viajar y poco a poco llegó a la región de Gaya. Siddhartha se dirigió a Bodhgaya, donde se sentó bajo lo que más tarde se conocería como el árbol Bodhi, jurando esforzarse en su meditación hasta alcanzar su objetivo de iluminación.

Después de cuarenta y nueve días, a la edad de treinta y cinco años, el príncipe Siddhartha alcanzó la iluminación completa, o budeidad, superando todos los oscurecimientos y tentaciones de Māra. En ese momento, Siddhartha era un buddha, un ser totalmente despierto o iluminado, y sabía que para él no habría más renacimiento en los reinos samsáricos.

Enseñar y beneficiar a los seres

Al ver que no era posible comunicar directamente lo que había logrado, permaneció en silencio durante siete semanas. El Buddha pronunció su primer discurso en el Parque de los Ciervos de Benarés, que se conoce como “el primer giro de la rueda del Dharma”. En este discurso enseñó las cuatro verdades de los nobles, la naturaleza interdependiente y la ley del karma, a petición de Indra y Brahma. Los que habían sido sus cinco compañeros ascetas se convirtieron en sus primeros discípulos y comenzaron a formar la sangha bhikshu (monástica). En la montaña del Pico del Buitre, cerca de Rajagriha, el Buddha hizo girar la segunda rueda del Dharma, en la que enseñó que la naturaleza de todos los fenómenos son vacuidad (en sánscrito śūnyatā) y carecen de identidad inherente (en sánscrito: anātma). Siguió un período de muchos años de enseñanza en diversos lugares, como Vaishali. Las enseñanzas de este período se conocen como el tercer giro de la rueda del Dharma, en el que Buddha enseñó una gran variedad de temas, incluída la noción de que todos los seres sintientes poseen una naturaleza búdica (en sánscrito tathagatagarbha), la esencia de buddha.

A través de estas enseñanzas, Buddha mostró el camino que conduce a todos los seres a la experiencia del despertar y a la liberación del samsara. Esto demuestra claramente su compasión y amor ilimitados hacia todos los seres que buscan la liberación de los reinos de la existencia samsárica.

El rey Bimbisara de Magadha se convirtió en seguidor de Buddha y le ofreció un monasterio cerca de Rajagriha, la capital de Magadha, que llegó a ser muy importante históricamente para el desarrollo de la sangha. Buddha pasó mucho tiempo principalmente en la región de Rajagriha y Vaisali, yendo de un lugar a otro y viviendo de limosnas. El número de sus seguidores creció muy rápidamente. Los discípulos más importantes del Buddha fueron Kashyapa, Shariputra, Maudgalyayana y Ananda. Más tarde, Buddha fundó órdenes de monjas, o bhikshuni, y tuvo muchos seguidores y centros en estas regiones.

Al haber nacido como príncipe de los Shakyas, tras su iluminación se le conoció como “Shakyamuni” o “el Sabio de los Shakyas” y, por el nombre de su clan, se le llamó más tarde Buddha Gautama.

Durante su vida, su primo Devadatta, que siempre había estado celoso de lo que Siddhartha había logrado, intentó convertirse en el jefe de la sangha o comunidad del Buddha. Devadatta planeó destruir al Buddha. Aunque no tuvo éxito, provocó un cisma entre las comunidades monásticas de Vaisali que causó un gran daño al desarrollo espiritual de la sangha.

La muerte del Buddha

A la edad de ochenta años, el Buddha Shakyamuni dio poderes de regente a su cercano discípulo Kashyapa, para que pudiera continuar con las actividades de la sangha. Tumbado sobre su costado derecho y mirando al oeste, Buddha entró en el parinirvana. (Otros relatos y algunos sutras afirman que Buddha ingirió alimentos en mal estado, lo que le hizo fallecer). Sus reliquias están distribuidas y consagradas en siete estupas y otros lugares. El principal lugar de peregrinación de los budistas es Bodhgaya (India), el lugar donde Shakyamuni logró la iluminación.

Epítetos

Hay muchos epítetos para el Buddha. El Amarakosha los lista así:

El omnisciente, Ido a la dicha (sánscrito Sugata), el Despierto, Rey del Dharma,

El así ido (sánscrito Tathāgata), Siempre Bueno, Conquistador Trascendente (sánscrito Bhagavan), Vencedor de Māra, Vencedor del Mundo, El Victorioso,

Poseedor de Seis Conocimientos Trascendentales, Poseedor de Diez Fortalezas,

Orador de la No-dualidad, Eliminador de Obstáculos, Rey de los Sabios,

Glorioso, Maestro, El Sabio, Sabio de los Shakyas,

León de los Shakyas, El que Concede Todos los Deseos, Hijo de Shuddhodana,

Gautama, Pariente del Sol, Hijo de Mayadevi.[1]

Notas

  1. Versión de los epítetos en sánscrito:

sarvajñaḥ sugato buddho dharmarājastathāgataḥ

samantabhadro bhagavān mārajillokajijjinaḥ

ṣaḍabhijño daśabalo ‘dvayavādī vināyakaḥ

munīndraḥ shrīghanaḥ shāstā muniḥ śākyamunistu yaḥ

saḥ śākyasiṃhaḥ sarvārthasiddhaḥ śauddhodaniśca saḥ

gautamaścārkabandhuśca māyādevīsutaśca saḥ

Y en la traducción tibetana:

བདེ་གཤེགས་སངས་རྒྱས་ཐམས་ཅད་མཁྱེན། ། ཆོས་ཀྱི་རྒྱལ་པོ་དེ་བཞིན་གཤེགས ། །

ཀུན་ཏུ་བཟང་པོ་བཅོམ་ལྡན་འདས། །བདུད་འདུལ་འཇིག་རྟེན་རྒྱལ་བ་པོ། །

མངོན་ཤེས་དྲུག་ལྡན་སྟོབས་བཅུ་པ། །གཉིས་མེད་གསུངས་རྔུ་དང་རྣམ་པར་འདྲེན། །

ཐུབ་པའི་དབང་པོ་དཔལ་སྟུག་དང་། །སྟོན་པ་ཐུབ་པ་ཉིད་རྣམས་སོ། །

ཤཱཀ་ཐུབ་ཤཱཀྱའི་སེང་གེ་དང་། །དོན་རྣམས་གྲུབ་པ་ཟས་གཙང་སྲས། །

གོ་ཏ་མ་དང་ཉི་མའི་གཉེན། །ལྷ་མོ་སྒྱུ་འཕྲུལ་སྲས་རྣམས་སོ།

Enseñanzas para profundizar

Documental: «El Buda (I)» Mediateca Meditativa Escola de l’Ésser

Documental: «El Buda (II)» Mediateca Meditativa Escola de l’Ésser

PDF: «Las Cuatro Nobles Verdades» – Alejandro Martinez Gallardo  

PDF: «Cuentos y Fábulas de Buda» – Sri Deva Fénix (Prof. Félix E. Díaz) 

 

 

Créditos

Traducido por el equipo de traductores de la Asociación Bodhicitta Escola de l’Ésser
del original Buddha Shakyamuni, de Rigpa Wiki
(https://www.rigpawiki.org/index.php?title=Buddha_Shakyamuni)
y de The Life of Shakyamuni Buddha, del portal de Karmapa
(https://kagyuoffice.org/buddhism/shakyamuni-buddha/).
Publicado en la Enciclopedia de Dharma en junio de 2021.

 

Este mantra de veintiséis sílabas pertenece al Tantra raíz  de Mañjuśrī .
Cuando se coloca dentro de algún texto, previene que la persona que pise
o pase por encima de este texto, acumule  karma negativo.

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